Bajo el puente Mirabeau

15,90  IVA incluido

AUTORA:                         Madeleine Bourdouxhe

TRADUCCIÓN:                Vanessa García Cazorla

FORMATO:                      14 X 21, 5

NÚMERO DE PÁGINAS: 96

ISBN:                               9791387597283

Una mañana de mayo de 1940, una mujer acaba de dar a luz. Es madre primeriza y la felicidad de ese prodigio la embarga: qué bello sería entregarse a esa placidez por estrenar. Fuera, sin embargo, el asedio de la realidad no cesa: «bombardeos en serie y salvas de fuego, impactos que se mezclan, se confunden, y todo se amplifica, se torna caótico y parece sostenido por el intenso y rítmico tumulto de las sirenas». Así es, los nazis están invadiendo su país, Bélgica, y ella ha de unirse a los millones de exiliados que recorren los caminos en dirección a Francia: mujeres, niños y ancianos huyen de la guerra, escapan de las tropas enemigas y dejan pueblos y ciudades desiertas. La hemorragia posparto, su debilidad, de algún modo, atenúan, sofocan, lo que experimenta durante este éxodo. Pero no atenúan ni sofocan la necesidad de proteger a su hija recién nacida: toda su atención, toda su voluntad se dirigen hacia ese objetivo. Los soldados franceses, los habitantes de las aldeas donde hacen noche, sus compañeros de infortunio: de todos ellos —seres asustadizos y a menudo egoístas, pero también sensibles y compasivos, unidos por el mismo desamparo ante la injusticia, la violencia y el dolor— recibe ayuda.

No es, en cualquier caso, la primera vez que emprende este viaje: en cada localidad, en cada parada, las imágenes evocan, como en una ensoñación, otra huida, aquella de la infancia, en agosto de 1914, junto a sus padres…

Única obra autobiográfica de Madeleine Bourdouxhe, Bajo el puente Mirabeau es un «relato real», como la Suite francesa de Irène Némirovsky, que nos sumerge por completo en este viaje simbólico: la mujer, en su momento de mayor vulnerabilidad —aún con las secuelas del parto—, debe atravesar la oscuridad, dar a luz a la vida, a la plenitud… Hay belleza a raudales en estas páginas, incluso en medio del lodo, incluso bajo las bombas. Entre tanto sufrimiento, la autora compone un alegato de dignidad y esperanza, una pieza magistral donde encontrar consuelo.

«Madeleine Bourdouxhe es uno de los más fascinantes redescubrimientos literarios de los últimos años». Jonathan Coe, The Guardian

«La voz de Madeleine Bourdouxhe se encuentra entre las más impresionantes y personales del siglo XX. Lo que resulta tan conmovedor es su estilo sencillo y franco, su perturbadora empatía con los personajes, su realismo poético que, sin rehuir el compromiso social o feminista, prioriza la emoción y la precisión psicológica». Martin Ebel, Frankfurter Allgemeine Zeitung

«Ante todo, destaca la increíble modernidad de este virtuoso monólogo interior, con su implacable precisión y concisión». Nicolas Julliard, RTS – Culture

«Un relato inquietantemente sencillo, crudo y profundamente conmovedor. Un personaje atemporal e inolvidable cuya integridad inspira respeto y acalla todo juicio. Un libro precioso, lleno de emoción». Calligrammes

 

 

Editorial

ERRATA NATURAE

LA AUTORA

Madeleine Bourdouxhe (Lieja, 1906 Bruselas, 1996) en 1914 se trasladó con sus padres a París, donde residió durante la Primera Guerra Mundial, para luego regresar a Bruselas para estudiar Filosofía. Su primera novela, La Femme de Gilles, se publicó en 1937, a la que le siguió À la recherche de Marie, en 1943. Su única hija nació, como en Bajo el puente Mirabeau, el día en que los alemanes invadieron Bélgica en mayo de 1940. La familia huyó a un pequeño pueblo cerca de Burdeos, pero el gobierno en el exilio la obligó a regresar a Bruselas, donde participó en la Resistencia belga (en particular, dando refugio a una mujer judía o llevando panfletos antinazis a la casa de Paul Éluard, además de con su rechazo a ser publicada por Gallimard o Grasset mientras estuvieron bajo control nazi). Reconocida en su época por los más grandes intelectuales, como Jean Paulhan (que publicó sus libros en Gallimard antes de la guerra), Jean-Paul Sartre (que publicó sus textos en su revista Les Temps modernes) o Simone de Beauvoir (que analizó una de sus novelas en El segundo sexo), el interés por su obra se reavivó en la década de 1980, cuando sus libros fueron reeditados y traducidos a varios idiomas.

SINOPSIS

Madeleine Bourdouxhe (1906-1996), la autora, es una escritora excepcional, llena de delicadeza, elegancia y valentía. Valentía por el tiempo en que vivió y quizá esa valentía también haga falta hoy. Nos parece que hablar hoy del nazismo no conlleva peligro, y que, al contrario, todo lo que sea denunciar esa atrocidad lo vemos bien. Pero este libro es de 1944, un tiempo peligroso, en el que decir ciertas cosas te ponía en el punto de mira del horror. Había nacido en Lieja, pero tuvo que huir hacia París donde vivió con sus padres la Primera Guerra Mundial. Estudió filosofía en Bruselas. Cuando volvió a huir, tal y como se recoge en este libro, fue obligada a volver por el propio gobierno belga. Ella no era judía, como Irène Némirovsky, que murió a causa de ello en un campo de concentración, pero sí defendió a los judíos, sus derechos y sus vidas. Hizo el bien en la pequeña escala que podía. Y se negó a publicar con las editoriales francesas que estuvieron bajo control nazi, Gallimard y Grasset. Ahora es una escritora desconocida para nosotros, como tantas otras que están en el olvido y que solo nos llegan si una editorial se atreve a publicarlas, como en este caso.

En este libro se contraponen la vulnerabilidad de la protagonista, que es la propia autora porque es una novela autobiográfica, que está recién parida cuando comienza el libro y tiene que enfrentarse al éxodo de belgas huyendo de la invasión nazi, y el estallido del mundo a su alrededor. Tiene que sacar fuerzas de donde no las tiene, con hemorragias, dolores, hambre, cansancio, miedo, para defender a su bebé recién nacido. Ese bebé es el símbolo de que un mundo nuevo iba a surgir, pero entonces nadie era capaz de asegurarlo. Encontrará la madre que hay gente que la ayudará, tanto a ella como a la niña, pero también habrá peligros, mala gente, odios y desesperación. Qué clase de vida es esa, la que vivieron las personas a las que castigaron las dos guerras en tan poco tiempo…

Estos libros hay que leerlos. Porque se pueden olvidar, y no debería ser así, los hechos históricos que han conformado un mundo que parece derrumbarse. Las mujeres, los niños, los ancianos, tuvieron que convertirse en una columna de sombras marchando hacia París. Los jóvenes y los hombres maduros fueron directamente a perder la vida, a la muerte. La autora vivirá dos veces el drama del exilio, primero de niña en 1914 y luego de madre en 1940. Su sensibilidad y sus recuerdos han dado lugar a esta novela preciosa.

La Isla de Papel