El vestido Raclao es un vestido largo abotonado con cuello camisero y mangas cortas acampanadas
Se ajusta a la cintura con un lazo regulable para realzar la figura
Su corte fluido y líneas depuradas ofrecen una caída elegante y cómoda
100% Algodón
Un diseño femenino y cómodo con un estilo atemporal
En París, la historia de Diega va tomando forma
Un soplo de herencia, cortes tomados del armario masculino, elegancia libremente femenina.
Cada prenda susurra una vida, un vínculo, una libertad.
LA MAISON
Paris. En el taller de la diseñadora Carole Petit, diarios de viaje y un patchwork étnico de estampados hechos a mano. De una simple camisa para hombre, adaptada a la mujer, nace DIEGA. En París, la historia de Diega cobra forma. un soplo de herencia, cortes inspirados en el vestuario masculino, una elegancia femenina y libre. Cada prenda evoca una vida, una conexión, una libertad.
El traje, antaño armadura, se convierte en talismán. Carole Petit reiventa sus códigos, trasladando la huella de lo masculino al vestuario femenino.
Pana, crepe de China, lana seca, punto envolvente. Cada tela tiene un requisito: el tacto perfecto, la caída perfecta. La calidad no se ve, se siente.
CAROLE PETITE
La madre de Carole da gracia a los gestos más sencillos.
Transmite a su hija el gusto por la elegancia discreta, la que se revela sin esfuerzo y acompaña cada momento de la vida.
En sus ojos, la fuerza dulce de las mujeres que dirigen una casa, una familia, un mundo. Demuestra que la feminidad no es una apariencia, sino una forma de ser: libre, digna, viva.
En cada costura, Carole escucha el eco de su voz. En cada tejido, la huella de su presencia permanece, como un hilo invisible que une el pasado con el futuro.
arole creció en una familia en la que se hablaba el lenguaje de los tejidos.
Su padre y sus tíos, sastres de profesión, daban forma a los tejidos con precisión, mientras que su madre encarnaba la elegancia cotidiana. Estas figuras fundadoras le dieron una memoria textil viva, una base de rigor y ternura, técnica y poesía.
De esta tradición familiar nació DIEGA, una casa que se inspira en esta historia para ofrecer prendas libres, sensibles y atemporales.
Cada colección lleva la huella de esta historia, como una transmisión reinventada.