SBN: 9788410206663
PÁGINAS: 704
ENCUADERNACIÓN: Tapa dura
FORMATO: 26 x 18,5 cm
PUBLICACIÓN: 04/11/2025
IMPRESIÓN: 4 tintas
IDIOMA: Castellano
«Con esta lectura se despertó mi vocación y creo que, a pesar de las dificultades de la vida, nunca me desprendí de ella. Al fin y al cabo, Jo March lo había tenido mucho más difícil. No es extraño el influjo que provocó en mi la lectura de «Mujercitas» porque el libro tuvo éxito desde su primera edición en 1868 y desde entonces, generación tras generación, las peripecias de estas cuatro muchachas han fascinado a mujeres tan dispares como Simone de Beauvoir, Patti Smith, Ursula K. Leguin o Greta Gerwig, que dirigió la sexta versión cinematográfica de la historia, dándole un toque más acorde con el feminismo actual, aunque todas las Jo March de la historia del cine desde Katharine Hepburn a Winona Ryder o Saoirse Ronan, nos han cautivado por ser fieles al espíritu de feroz independencia que le imprimió su creadora». Elvira Lindo
SINOPSIS
Lo extraordinario de Mujercitas es la capacidad que ha tenido en más de siglo y medio de alimentar el deseo de independencia de las niñas y adolescentes. Es curioso que cada una de las hermanas responden a un carácter muy diferente. Meg, la mayor, es formal y responsable; Jo, desafíante y rebelde; Amy, sensible a la belleza, a la suya propia y al arte, y Beth es la niña eterna, tierna, vulnerable, amada por todos. En la lectura que hicimos en la niñez, Jo March era la protagonista indiscutible, entre otras cosas porque para ciertas chicas se trataba de un espejo que nos devolvía una imagen recién descubierta en la que podíamos reconocernos. Con los años, encontramos más sutilezas en el texto: cada una de la muchachas tiene sus propias aspiraciones y ve el mundo a su manera. Es posible entonces que construyamos la personalidad permitiendo que las entonces desdeñadas virtudes de «las otras» se incorporen a nuestra de forma de ser: algo de la responsabilidad maternal de Meg, algo del hedonismo y ambición de Amy, algo de la pureza de la pequeña, siempre todo de la singularidad de Jo.
La cuestión es cómo podemos entender hoy esta novela, Mujercitas, que más apropiadamente podría titularse «Chicas», si no fuera porque el título clásico forma parte ya no solo de la historia de la literatura sino de nuestra memoria personal. Estas chicas siguen hoy peleando por ser ellas mismas, cada una fiel a su forma de ser en un mundo plagado de dificultades económicas, de sueños a punto de frustarse y de elecciones juveniles que condicionan el futuro. Cada filósofa, escritora, directora de cine, cada mujer que vive el feminismo siguiendo su propia voz se identificará con Jo, la chica que a menudo quería ser chico para ser libre como ellos, para decidir con la libertad de la que carecían las mujeres. Los sueños de Jo poseen la magia de fundirse con los nuestros, también es contagiosa la indignación que sentía cuando la realidad se interponía en su camino. Hoy podemos sentirla, como dijo Ursula K. le Guin, tan próxima como a una hermana. Ella creó una plantilla fundamental a la hora de construir personajes femeninos que unas veces se apoyan y otras entran en conflicto. Sus tiempos estuvieron teñidos de circunstancias difíciles, la pobreza y la guerra, los escasos derechos que asistían a las mujeres, pero tuvo la suerte de estar rodeada de pensadores y mujeres valientes que defendieron de manera radical una nueva forma de vida en la que los seres humanos pudieran convivir reconociendo y respetando los derechos del prójimo. Hoy hay que leer este libro, Mujercitas, con esa mirada porque el mundo necesita, más que nunca, que las mujeres tengan libertad para decidir su propio destino. Elvira Lindo
LA AUTORA
Louisa May Alcott fue una escritora estadounidense de gran relevancia. Su padre, el filósofo Amos Bronson Alcott, tenía un enfoque idealista de la vida, y quiso que su familia se centrara en el crecimiento espiritual, aún a riesgo de vivir siempre en la pobreza. El hogar de los Alcott recibía visitas de escritores tan relevantes como Nathaniel Hawthorne, Henry David Thoreau o Ralph Waldo Emerson, lo que sin duda influyó en la educación de la joven Louisa. Aunque publicó muchos relatos breves en revistas de la época y diferentes novelas, ninguna alcanzó la relevancia cultural y la categoría de clásico de _Mujercitas_, que se convirtió en un éxito inmediato y otorgó a Alcott gran popularidad. Esta deliciosa historia autobiográfica, que describe de forma costumbrista las aventuras domésticas de cuatro hermanas muy diferentes en la Nueva Inglaterra de mediados del siglo XIX, es un canto a la alegría de vivir, mostrando el retrato de unas mujeres fuertes, independientes y muy reales.